Liderazgo

Líder

  • Los líderes son personas que saben expresarse en forma completa. Quiere decir que se conocen a si mismos, saben cuales son sus cualidades y sus fallas, y como desplegar totalmente esas capacidades y compensar esas fallas. También saben lo que quieren, porqué lo quieren, y como comunicarles a los otros lo que quieren a fin de lograr su cooperación y su apoyo. Finalmente, saben como alcanzar sus metas. La clave de la auto expresión completa es la comprensión de si mismo y del mundo; y la clave de la comprensión es aprender… de la vida y las experiencias propias.

    Llegar a ser líder no es fácil como llagar a ser un médico o un poeta, el que sostenga lo contrario se equivoca. Pero, aprender a dirigir es más fácil de lo que generalmente se cree. Todos tenemos capacidad de liderazgo.

    "La aristocracia de los realizadores es numerosa y extensa… Pueden ser líderes en la política o en los negocios, en la agricultura o en el trabajo, en el derecho, en la educación o el periodismo, en la religión o en la acción afirmativa, o en la vivienda comunitaria, o en cualquier cuestión política desde el aborto hasta el zoológico municipal… Su mandato puede referirse a asuntos de comunidad, a decisiones nacionales o cuestiones mundiales; a toda una industria o profesión multinacional o a un tramo más estrecho pero más profundo de la vida y del trabajo; a una agencia local, a una organización juvenil o a un vecindario.."

    Harland Cleveland en The Knowledge Executive.

    El proceso de convertirse en líder es muy parecido al proceso de convertirse en un ser humano bien integrado. Para el líder como para el ser humano bien integrado su carrera profesional es la vida. Discutir el proceso en términos de "líderes", es solo una manera de concretarlo.

    A todos los líderes los caracteriza una preocupación por un propósito guía, una visión superior.

    Toda persona, de cualquier edad, en cualquier circunstancia puede transformarse a sí misma. Si quiere. Convertirse en el tipo de persona que es un líder es un acto supremo de la voluntad libre, y si usted tiene la voluntad, ese debe ser el camino.

    En el fondo, el llegar a ser líder es llegar a ser uno mismo. Es así de sencillo, precisamente, y también así de difícil.

  • Dominar el contexto

  • Un líder no deja que las circunstancias lo dominen. Domina el contexto. Establecida su meta, luchará por ella, y no solo vencen el contexto sino que lo modifican fundamentalmente.

    El primer paso hacia el cambio es no dejarse situar por otros sino escoger uno su propia posición. Así comienza el proceso.

  • Comprensión de lo Básico

  • Los ingredientes básicos del liderazgo:

    Visión Ganadora:

    El líder tiene una idea clara de que es lo que quiere hacer – personal y profesionalmente – y la fortaleza para perseverar a pesar de los contratiempos y hasta de los fracasos. A menos que uno sepa a donde va y por qué no es posible que llegue.

    Pasión:

    La pasión subyacente por las promesas de la vida, combinada con una pasión muy particular por una vocación, profesión, línea de conducta. El líder ama lo que hace y le encanta hacerlo. Tolstoi dijo que las esperanzas son los sueños de los hombres despiertos. Sin esperanzas no podemos sobrevivir, ni mucho menos progresar. El líder que comunica pasión les da esperanzas e inspiración a otros.

    Integridad:

    Tiene tres partes esenciales: conocimiento de sí mismo, sinceridad y madurez.

    Conocimiento de uno mismo: El líder nunca se dice mentiras, cono sus defectos tan bien como sus cualidades y les hace frente directamente. Uno es su propia materia prima, cuando uno sabe de se compone es capaz de reinventarse uno mismo.

    Sinceridad: Es la clave del conocimiento de si mismo. Se basa en honradez de pensamiento y acción, firme devoción a los principios y entereza fundamental.

    Madurez: La madurez es importante para el líder porque conducir no es solo mostrar el camino o dar órdenes. Todo líder necesita haber tenido la experiencia de ser seguidor, de haber aprendido a ser laborioso, observador, capaz de trabajar con otros y aprender de ellos, nunca servil, siempre veraz. Habiendo encontrado estas cualidades en sí mismo puede fomentarlas en los demás.

    Confianza:

    Más que un ingrediente, un producto del liderazgo. Es una cualidad que no se adquiere, se gana. La otorgan los colegas y los seguidores y sin ella no funciona un líder.

    Curiosidad y audacia:

    El líder se interesa por todo, quiere aprender todo lo que pueda, está dispuesto a arriesgarse, experimentar, ensayar cosas nuevas. No se preocupa por los fracasos sino que acepta los errores sabiendo que de ellos se puede aprender.

    Uno tiene que ser un buen scout y saber escuchar para captar todo lo posible, pero no para tragarlo sin sentido crítico. En fin de cuentas uno tiene que confiar en sus reacciones espontáneas. Los valores y las creencias son importantes para saber donde se está parado, pero tienen que ser sus propios valores, no los ajenos.

    Hay que tomar en cuenta lo siguiente: No vale la pena llegar a la meta si no se goza el viaje. Hay que ver el éxito en forma incremental. Se necesita mucho tiempo y esfuerzo para lograr cualquier triunfo importante. Si uno puede ver la vida como actos que se cumplen satisfactoriamente momento por momento, podría ver que la mayor parte de ella es de éxitos, y aceptar cada uno con una venia; esperar las venias grandes es mal negocio, éstas no vienen sino muy de tarde en tarde.

    Los líderes no tienen nada con qué trabajar fuera de ellos mismos. Una de las paradojas de la vida es que los buenos líderes suben a la cima a pesar de sus puntos débiles, mientras que los malos líderes por razón de sus puntos débiles.

    Abraham Lincoln era víctima de serios estados depresivos, y sin embargo, ha sido el mejor presidente de los Estados Unidos y lo guió por la peor de sus crisis, Hitler, por el contrario, le impuso su psicosis al pueblo alemán, y lo llevó por delirios de grandeza a la más vil locura y a la más terrible matanza de que el mundo tenga memoria.

    El buen líder es capaz de verse a si mismo y oír a los demás.

  • Hay que conocerse a sí mismo

  • Cuando llegamos a la pubertad, el mundo se ha puesto en contacto con nosotros y nos ha formado más de lo que creemos. La familia, los amigos, la escuela y la sociedad en general nos han dicho, con las palabras y mediante el ejemplo, como debemos ser. Pero uno empieza a ser líder desde el momento en que resuelve por sí mismo cómo ser.

    Conócete a ti mismo significa separar lo que uno es y quiere ser de lo que el mundo piensa que es y quiere que sea.

    Algunos inician el proceso temprano y otros más tarde. No importa. El auto conocimiento y la auto invención son procesos de toda la vida.

    Hay cuatro lecciones importantes para el conocimiento de si mismo:

    Primera: Usted mismo es su mejor maestro.

    El aprendizaje se experimenta como una transformación personal. Una persona no acumula conocimientos como posesiones sino que más bien se convierte en una nueva persona. Aprender no es tener, es ser.

    Segunda: Acepte la responsabilidad. No culpe a nadie

    Tercera: Usted puede aprender cualquier cosa que quiera aprender.

    Si uno de los ingredientes del liderazgo es la pasión por las promesas de la vida, la clave de realizar tales promesas es dejar surgir el yo. Aprender es mucho más que absorber una gran cantidad de conocimientos o de dominar una disciplina es ver el mundo simultáneamente como es y como podría ser, comprender lo que se ve y actuar de acuerdo con la comprensión.

    Cuarta: La verdadera comprensión proviene de reflexionar sobre su experiencia.

    Reflexionar sobre la experiencia es una manera de sostener un diálogo socrático consigo mismo, plantearse los interrogantes debidos y a su debido tiempo, a fin de descubrir la verdad de si mismo y de su vida. Que pasó realmente?. Por qué pasó?, Cómo me afectó?, Qué significó para mí?. En esta forma uno localiza y se apropia del conocimiento que necesita o, más precisamente, recupera lo que sabía pero había olvidado, y es entonces, el martillo y no el yunque.

  • Hay que conocer el mundo

  • Es claro que para ser un líder verdadero, uno tiene que conocer el mundo tan bien como se conoce a sí mismo. Ciertas experiencias son especialmente significativas para aprender. Entre estas se cuentan una amplia educación continua, familias sui géneris, viajes extensos o exilios, una rica vida privada y asociaciones clave con mentores y grupos.

    Existen por definición literaria dos modalidades de aprendizaje convencional.

    El aprendizaje de mantenimiento, el más común, que es, "adquisición de puntos de vista, métodos y reglas fijos para entenderse con situaciones conocidas y repetidas… Es el tipo de aprendizaje destinado a mantener un sistema existente o una forma de vida estable.

    El aprendizaje de choque, casi igualmente común hoy es el que ocurre cuando los acontecimientos abruman a la gente. Aun hoy la humanidad sigue esperando sucesos o crisis que catalicen o impongan este aprendizaje primitivo por choque. Muchas veces sigue a un periodo de exceso de confianza en soluciones creadas únicamente con pericia o competencia técnica perpetuadas más allá de las condiciones para las cuales fueron creadas.

    En otros términos, tanto el aprendizaje de mantenimiento como el de choque son menos aprender que aceptar los puntos de vista convencionales. La sociedad o la familia de uno o la escuela dicen que así es como son las cosas y que éstas son las cosas que uno necesita saber, y uno acepta lo que se le dice como si fuera un evangelio, olvidando que hay un yo que debe ser escuchado.

    El aprendizaje innovativo debe reemplazar al de mantenimiento y de choque. Sus componentes principales son:

    Anticipación: Ser activo e imaginativo en lugar de ser pasivo y seguir los hábitos.

    Aprender escuchando a los demás.

    Participación: Moldear los acontecimientos, en lugar de dejarse moldear por ellos.

    Es obvio que el aprendizaje innovativo requiere que uno tenga confianza en sí mismo, que sea dirigido en vez de dejarse dirigir por otros, tanto en su vida como en el trabajo. Si usted aprende a anticipar el futuro en lugar de dejarse moldear por ellos, obtendrá muchos beneficios significativos.

    El aprendizaje de mantenimiento que practican la mayoría de las organizaciones y las instituciones docentes, busca preservar el status quo y hacer de nosotros buenos soldados. Es un monólogo basado en la autoridad: jerárquico, exclusivo, aislado.

    Siendo limitado y finito, es un cuerpo estático de conocimiento. Exige que nos acomodemos a los acontecimientos.

    El aprendizaje innovativo es el medio principal de ejercer uno su autonomía, un medio de entender y trabajar en forma positiva dentro de un contexto existente. Es un diálogo permanente que empieza por curiosidad, se alimenta de conocimientos y lleva a la comprensión. Es inductivo, ilimitado e interminable, conocedor y dinámico. Nos permite modificar las cosas.

    Mediante el ejercicio del aprendizaje innovativo ya no seguimos la corriente sino que dirigimos nuestra propia vida. No aceptamos las cosas sino que prevemos las cosas tal como pueden ser. Participamos haciendo que las cosas sucedan.

    Las universidades no son los mejores lugares para aprender. Muchas de ellas son más bien escuelas vocacionales de alta categoría que instituciones de educación superior. Están preparando muchedumbres de especialistas miopes que pueden ser magos para ganar dinero pero que como personas, están sin terminar. A estos especialistas se les enseña como hacer pero no aprenden como ser. En lugar de estudiar, historia, filosofía o literatura, que son la experiencia de toda la humanidad, estudian programación de computadoras. Qué pueden programar para que resuelvan los computadores si no conocen de las cuestiones primordiales?.

    Esto no significa que ir a la universidad es una total pérdida de tiempo, una de las cosas maravillosas de la vida es que cualquier vacío en la educación se puede subsanar, cualquiera que sea la edad que uno tenga o su situación, leyendo y reflexionando sobre lo leído.

    Llenando los vacíos:

    Esto tiene relación con el marco general de conocimiento, sobre el mundo, sobre las otras cosas que no hacen una educación formal.

    Hay que aprender a leer, a conocer cosas nuevas. Recordemos que el líder no tiene temor al reto. Y es un reto el estudiar y reflexionar sobre el mundo que nos rodea. Sobre la gente, su historia, su vida.

    Un buen consejo es aprender lectura rápida.

    Un verdadero líder cree en un aprendizaje activo, apasionado y personal. Lo que se lee debe ser grano para su propio molino, debe apropiárselo. Hay que tener gozo de aprender y aprender todos los días.

    La experiencia instructiva:

    Viajar es una forma de aprender. Nuevas culturas, nuevas formas de humanidad. El extranjero es capas de ver las cosas desde una óptica diferente, puede tomar lo bueno para si mismo y puede llevarlo a su vida. Le modifica a uno la perspectiva porque le exige reacciones nuevas y distintas.

    Todos los líderes tienen algo en común, tiempo y capacidad para la reflexión. Uno debe disponer de una habitación, o determinada hora del día, en que uno no sepa que contienen los periódicos esa mañana, ni quienes son sus amigos, ni que le debes a otros, ni que te deben. Es un lugar o un momento en el que uno pueda simplemente experimentar y poner de manifiesto lo que uno es y lo que podría ser. Es un lugar de incubación creativa. Al principio, uno puede encontrar que allí no pasa nada pero si uno posee tal lugar sagrado y lo usa, con el tiempo, algo sucederá.

    Amigos y mentores:

    Así como necesitamos estos períodos regulares de pausa, también necesitamos participar activamente, necesitamos mentores y amigos y grupos de almas afines. No he encontrado ningún líder que no haya tenido al menos un mentor, un maestro que vió en él algo que él mismo no se había dado cuenta, un padre, un socio mayor que le mostró la manera de ser, o , en algunos casos, de no ser, o que le exigió más de lo que él creía capaz de dar.

    Aprendiendo de la adversidad:

    El estudio, los viajes, las personas, el trabajo, la reflexión, son todos fuentes de conocimientos y compresión; pero también lo son curiosamente, los errores.

    En todo hay lecciones, y si uno se ha desplegado bien, las aprenderá. Las experiencias no son realmente nuestras hasta que pensemos en ellas, las analicemos, las examinemos, las cuestionemos, reflexionemos y, por fin, las entendamos. Lo importante, repitámoslo, es utilizar las experiencias y no que ellas nos utilicen, ser el diseñador y no el diseño, de modo que las experiencias nos capaciten en lugar de aprisionarnos.

    Los líderes aprenden, pues de la experiencia, esto significa:

    Mirar retrospectivamente la infancia y la adolescencia y utilizar lo que ocurrió entonces para poder hacer uno que las cosas sucedan ahora, de modo que uno sea el amo de su vida en vez de sirviente de ella.

    Buscar conscientemente en la actualidad experiencias que lo mejoren a uno y le amplíen la mente.

    Correr riesgos como cuestión de rutina, sabiendo que el fracaso es tan vital como inevitable.

    Ver el futuro, el de uno y el del mundo, como una oportunidad para hacer todas las cosas que uno no ha hecho y las cosas que es necesario hacer, más bien que como una prueba.

    ¿Cómo aprovecha uno la oportunidad?. En primer lugar hay que valerse de los instintos para sentirla, y luego seguir el "impulso bendito" que surge.

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