CONOCIENDO LOS PAISAJES ECUATORIANOS

Por Cecilia Barragán y Alberto Sánchez.

Recientemente, la Tropa y el Clan del Grupo No.6 "Isabel la Católica" de Quito, emprendieron una fascinante aventura, o más bien un reto. Nos propusimos caminar desde Tabacundo hasta Otavalo, pasando por las lagunas de Mojanda. La travesía comprendía recorrer apoximadamente 50 km llenos de cuestas, y mucho frío en tres días. Tomamos el bus hasta llegar a la entrada del pueblo de Tabacundo, en donde nos esperaba una impresionante subida que no sabíamos si podríamos coronar.

Luego de luchar con nuestro cansancio, mochilas, sed y doce horas de extenuante caminata, llegamos a la laguna grande de Mojanda. Una vez ahí levantamos el campamento, que fue lo más doloroso dadas las circunstancias climáticas y el cansancio. El frío, y la humedad nos impidieron encender una fogata, por lo que algunos Scouts decidieron dormir sin comer y contentarse con el almuerzo de la mañana.

Al siguiente día el deslumbrante paisaje de la laguna mejoró nuestro animo y decidimos permanecer toda la mañana descansando, divirtiéndonos, bañándonos en las heladas aguas y tratando de pescar algo que no sea un resfrío.

Luego de haber tomado fuerza, un caliente y abundante almuerzo, para aligerar las mochilas, los muchacho insistieron en continuar su aventura ¡ Habían terminado las cuestas ! El camino se vislumbraba más fácil. Y en efecto así fue, el único problema fue encontrar un lugar apropiado donde pasar la noche, afortunadamente lo encontramos al borde de una ladera, y a unas dos horas de Otavalo. Ya casi habíamos llegado a nuestro destino. Al siguiente día el problema, nuevamente era el agua, pero luego de explorar un poco los alrededores encontramos una acequia.

Una vez más emprendimos el viaje y alrededor de las 11h30 llegamos a Otavalo, la alegría sentida en esos momentos fue indescriptible. Comprobamos que realmente el que persevera alcanza. Finalmente, y luego de un buen almuerzo en un restaurante del pueblo regresamos a Quito, deseando proponernos un mayor reto la siguiente vez, y confiando en que lo volveremos a lograr.

Les recomendamos repitan esta aventura, para lo que les sugerimos lleven un mapa de la zona, pocos enlatados, hornillas de gas, binoculares y muchas ganas.